Nuestros miembros Slowfood Priorat: Celler Partida Creus

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Celler Partida Creus

La bodega Partida Creus está regentada por Antonella y Massimo, dos italianos del Piemonte que hace más de 10 años cambiaron los paisajes de las Langhe piemontesas, colinas con olor a trufa y bañadas en Barolo, por las tierras del Penedès.

 

En las inmediateces de Bonastre, pequeño enclave del Baix Penedés, estos dos emprendedores se han establecido y empeñado en rescatar el patrimonio vinivitícola de la zona. Empezaron por pasearse varios años a recolectar no cepas sino testimonios: buscaron por doquier la sabiduría de aquellos que vivieron tiempos remotos y cultivaron sus vides en lo más alto de las colinas, allá por encima de los algarrobos que de por si les encanta tener vista al mar; y que a su vez están por encima de los avellanos y almendros, quienes dan sombra a los olivos , desde cuyas ramas las aves se asoman para supervisar los campos de cereal.. Tiempos en los cuales las vides producían poco pero de calidad y las plantas tenían que generarse largas raíces para alcanzar el agua. Esos mismos ancianos les contaron que al llegar la fiebre del “oro” a la zona, los cereales fueron abandonados y se empezaron a importarlos de otras zonas , dejando las llanuras vacías. La tentación de no seguir subiendo la montaña y de sembrar las vides en tierras más ricas hizo que las vides fueran sustraídas de su Olimpo. Muchas cepas no se adaptaron, otras generaron mucha más fruta y bajaron así sus propias defensas. Muchas fueron finalmente exterminadas por la filoxera. Massimo nos explicó que las vides necesitan están más cerca entre ellas para que la sobrevivencia de la más apta genere plantas más fuertes, reduciendo así la necesidad de usar tóxicos.
Y es que Massimo y Antonella se enorgullecen de producir vino ecológico, donde los pesticidas no son invitados al convite. Las vides son seleccionadas, podadas, las uvas escogidas escrupulosamente (labor de Antonella). Producen poca uva pero buena y sana. Como si sus métodos no fueran lo suficientemente cuidadosos, la faena la comparten con dos grandes aliados de impresionante capacidad de trabajo: Orazio y Vincenza. El primero, que debe su nombre al célebre Orazio Cavezza – el caballo amigo de Topolino, el Mickey italiano, parte indisociable del inconsciente colectivo de este país-es un simpático ruc catalán (burro) que acompaña a Massimo en sus labores en el campo donde carga y arrastra. La recién llegada, Vincenza, es una guapísima yegua castaña, que posa para las fotos del reportaje encantada de la vida y que pronto sustituirá al tractor de la bodega, que pasará a ser las labores de florero en el estacionamiento de la bodega. La visita a la cantina fue un verdadero tránsito por los fascinantes y misteriosos caminos de las fermentaciones: entre carbónicos aromas, Massimo nos dio una erudita explicación del complejo mundo de los polifenoles y taninos, hollejos de uva, bacterias lácticas, cortezas y barros vinícolas, cadenas proteicas y levaduras, botrytis y oxigenaciones, espumas anaeróbicas y perfumes floreales. Catamos cada paso de la producción en una bodega inmaculada donde la única especie que desentonaba era la humana.
De la cepa Garrut, nacerá su vino con el mismo nombre; de la Monastrell , obtendrán un vino de aguja al que han llamado Inquieto; su rescate de las cepas autóctona les ha llevado al Blanc de Sumoll; Gotto es un Cabernet Sauvignon y Quieto un Merlot.

Los woof.s

Nuestros anfitriones comparten la labor de la bodega con jóvenes extranjeros que vienen a pasarse una temporada para aprender sobre las finas artes de hacer vino y dejan a cambio horas de trabajo entusiasta y un bagaje cultural propio. Pasan meses en Partida Creus y departen con ganas de regresar. Estas ayudantes contactan las bodegas a través de una página web que permite que granjas y bodegas ofrezcan casa, comida y experiencia laboral a cambio de trabajo e intercambio de ideas. Es una situación donde todos ganan.

Vino armónico

La continua búsqueda por perfeccionar sus elixires, nuestros anfitriones se encontraron compartiendo una inusual experiencia con René, un músico que les propuso el siguiente experimento: exponer varias botellas de vino a una sesión de armónicos. Se usaron tanpura (tanpura%20-%20a%20-%20sp.mp3), cuencos tibetanos (watch?v=w1ZRH9u3EiU) y otros instrumentos de percusión. Los armónicos son sonidos primigenios. En el universo, todo lo que se mueve (hojas, agua, viento,..) produce una vibración que a su vez emite un sonido. Loa sonidos armónicos son aquellos que crean figuras geométricas armoniosas y se les consideran sonidos curativos. Son los mismos de los mantras.
Las botellas expuestas a la sesión de armónicos fue meses después sometida a una cata a ciegas con sus homologas no expuestas. Dos enólogos estuvieron presentes. El vino que había entrado en contacto con los armónicos había evolucionado en sabor, aromas y color.

¡Vino al agua!
El paso siguiente a la experiencia del vino armónico fue la de someter algunas botellas de vino a los sonidos y movimientos generados por el mar. Con la ayuda de unos buzos, se colocaron algunas botellas en nazas sumergidas en el mar. Nuevamente, el vino cambió. Evolucionó hacia nuevas formas. Massimo está en el proceso de mejorar las cajas de inmersión para continuar con su búsqueda.

La Hostería Partida Creus

Asociados a Nuria y Bernabé, la bodega abre sus puertas a una h- ostería ( un agradable lugar donde comer y conversar, para los fines de semana, previa reserva) , un h-ibrido entre hosteria ( en español, pero sin lugar de hospedaje) con una ostería italiana ( donde tendrán algo mas que vino). La Nuria viene con su bagaje de recetas de vieja cuina catalana. La Antonella dará su toque mágico.

CELLER VITICULTURA ECOLOGICA

Bonastre -Baix Penedés (Tarragona)N 41º 13’30.77″ -E 1º 26′ 29.9

www.partidacreus.com


Texto/Fotografía: Pasquali Paola

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